Por Fernanda Antonelli, Directora de Personas, Comunicación y Marketing en Horiens El año pasado tuve el placer de ser...
Horiens promueve la campaña Enero Blanco para fomentar la presencia y la salud mental
DATA: 03/02/2026
Creado en 2014, Enero Blanco es un movimiento mundial que invita a la sociedad a mirar más atentamente la salud mental. En un mes que simboliza nuevos comienzos, planes y expectativas, la invitación es clara: cuidar la mente es una parte esencial de vivir bien.
“En un contexto en el que las organizaciones desempeñan un papel fundamental en la construcción de entornos más saludables y sostenibles, hablar de salud mental es también hablar de gestión responsable, productividad consciente y longevidad de las personas”, señala Laudelino Soares, director de Seguros de Personas de Horiens.
“Por eso, este Enero Blanco, Horiens promueve y pone este contenido a disposición de sus clientes como una invitación a reflexionar y difundir el tema entre los colaboradores”, añade.
Cuando el exceso se convierte en norma
La vida contemporánea está marcada por excesos: información, compromisos, estímulos y exigencias. La sensación de estar siempre “corriendo detrás” de algo se ha normalizado, al igual que la dificultad de detenerse, silenciarse y simplemente estar.
Este ritmo constante mantiene el cuerpo y la mente en un estado prolongado de alerta. Con el tiempo, esto afecta el equilibrio emocional, la calidad del sueño, la capacidad de concentración, el estado de ánimo e incluso las relaciones con otras personas.
Presencia: más que atención, una forma de cuidado
Una de las reflexiones más urgentes ante los retos de la vida moderna parte de una pregunta sencilla y poderosa: ¿cuán presentes hemos estado en nuestras propias vidas?
En este contexto, hablar de presencia no significa perfección, productividad ni control absoluto de la mente. La presencia es la disposición a ser conscientes del momento que vivimos, incluso en medio de las imperfecciones del día a día.
Estar presente significa percibir el propio cuerpo, reconocer emociones, escuchar con atención y realizar actividades con menos dispersión. Esta actitud sencilla—y cada vez más desafiante—ayuda a reducir la ansiedad, fortalece la conexión entre cuerpo y mente y crea espacios internos de descanso, incluso en rutinas exigentes.
Los estudios demuestran que las prácticas de atención plena (que consisten en centrarse en el momento presente sin juzgar) están asociadas a reducciones significativas de los síntomas de ansiedad y depresión.
Estos resultados aparecen en revistas científicas internacionales del campo de la salud mental, como el Journal of Consulting and Clinical Psychology, publicado por la American Psychological Association (APA).
Cuando la mente encuentra más equilibrio, las decisiones se vuelven más conscientes, las relaciones más sanas y el autocuidado más accesible. Podemos decir que la presencia no elimina los desafíos, ¡pero sí cambia la forma en que nos relacionamos con ellos!
Pequeñas decisiones, grandes impactos
Incluso las prácticas breves tienen efectos reales. Un estudio de la Universidad de Bath, en el Reino Unido, mostró que solo 10 minutos diarios de atención plena durante 30 días fueron suficientes para reducir los síntomas de depresión en alrededor de un 19% y la ansiedad en más de un 12%, además de mejorar el bienestar general.
Practicar la presencia no requiere cambios radicales. Las pequeñas decisiones cotidianas ya marcan la diferencia:
- Reducir la multitarea excesiva
- Crear pausas reales a lo largo del día
- Respirar con intención, incluso en momentos de tensión
- Seguir una alimentación equilibrada y consciente
- Caminar prestando atención al cuerpo y al entorno
- Escuchar a las personas sin prisa ni interrupciones
Estas actitudes ayudan al organismo a salir del “piloto automático” y recuperar una experiencia más consciente de vivir.
Una invitación que va más allá de enero
Enero Blanco nos recuerda que cuidar la salud mental no es un lujo, ni una moda, ni un discurso: es una necesidad real. La presencia puede ser una aliada poderosa en este cuidado.
Que este comienzo de año sea una oportunidad para bajar el ritmo, observar y elegir estar más presentes. Con más conciencia, más equilibrio y más amabilidad hacia uno mismo.
Porque, al final, más presencia transforma la manera en que vivimos, sentimos y nos conectamos con el mundo.

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